Ashen Victor

De todos los arcos argumentales de Alita Ángel de Combate (o Hyper Future Vision GUNNM) uno de los que más gustó a los fieles fue el dedicado al mundo del Motorball. Tenía de todo: una protagonista más violenta y cabreada que nunca, algunas de las mejores peleas que ha dado a luz el genio de Kishiro y personajes para el recuerdo como el gran Jashugan. Todo ello aderezado por el fascinante mundo del Motorball, una extraña mezcla entre la Fórmula 1 y las peleas callejeras.
Consciente de este éxito, Kishiro escribió y dibujó años después Ashen Victor (Haisha en Japón), tomo único e independiente donde se nos narra la historia de Snev, un prometedor motorballer de tercera división obsesionado con un accidente que sufrió en su primera carrera. Una persona saltó a la pista mientras ellos la recorrían a 300 km/h. Snev no pudo esquivarle, y aunque ambos acabaron destrozados, él al menos sobrevivió.
En Ashen Victor encontraréis todos los elementos habituales de la obra de Kishiro (a saber, cyborgs, violencia y mucha sangre) recreados con un estilo de dibujo que bebe bastante del utilizado en Sin City por Frank Miller. Sin duda, una mezcla explosiva.
Crítica al deporte de élite
Gracias a su velocidad, Snev consigue un puesto de corredor en la escudería Spandau. El equipo tiene muchas esperanzas en su carrera, pero desde el incidente con el Marathon Man (que es como llama al suicida) siente el irrefrenable deseo de chocarse y destrozar su cuerpo cibernético cada vez que se acerca a la línea de meta.
Lo que en un principio supone un grave problema, pronto se convierte en una importante fuente de ingresos para el equipo, ya que el público acude en manada al circuito para ver la actuación del “corredor explosivo”. De esta manera, cada carrera de Snev se convierte en una especie de ruleta rusa donde la probabilidad de morir es mucho mayor que la de salir ileso.
Como podéis ver, la historia ideada por Kishiro encierra una importante crítica al mundo del deporte de élite, que tiene más en cuenta los índices de popularidad que la integridad de los propios deportistas. Por otro lado, Kishiro utiliza la obsesión del protagonista por el Marathon Man para ilustrar de alguna manera ese extraño gusto por la autodestrucción que desarrollan algunas personas.
Personajes made in Kishiro

Es muy difícil desarrollar personajes en tan poco espacio, por lo que salvo Snev, la mayoría de ellos no se acerca ni de lejos al nivel de carisma alcanzado en Alita Ángel de Combate. Aún así, están lo suficientemente trabajados como para que nos enganchemos a la historia.
Beretta es la mejor amiga de Snev que a la postre es prostituta de la Ciudad de los Desperdicios (una profesión bastante difícil en un mundo donde la violencia es el pan de cada día). Vive junto a un gigantón que le sirve de guardaespaldas.
En Spandau tenemos al pequeño ingeniero Holmegolud, que intenta proteger a toda costa a nuestro protagonista; al manager Ben, obsesionado por complacer a sus jefes y a Dolagunov, el agresivo y drogadicto compañero de carreras de Snev.
Y finalmente la propia Ciudad de los Desperdicios, un mundo violento y cruel al que Snev se siente totalmente ajeno y que es uno de los motivos de su deseo de explotar. Como en toda la obra de Kishiro, es la propia ciudad la que da sentido a los actos y sentimientos de los protagonistas: Sin este desquiciante contexto, las historias que nos cuenta no tendrían razón de ser.
La maestría de un gran mangaka

Pero lo mejor de la obra y el principal motivo por el que no debería faltar en vuestra estantería es el estilo de dibujo. Imitando a Frank Miller, Kishiro utiliza únicamente blancos y negros puros para dar vida a la historia, creando una Ciudad de los Desperdicios aún más tétrica e inquietante. Si bien es cierto que no llega al grado de expresividad alcanzado por Miller en Sin City, el dibujo es lo suficientemente original como para justificar la compra.
No le tuvo que gustar mucho la experiencia porque no ha vuelto a repetirla (en Gunnm Last Order utiliza su estilo habitual) pero al menos a mí me ha dejado buen sabor de boca ya que consigue crear algunas viñetas realmente espectaculares.
Marathon Man y la publicidad de Glico en Osaka

El llamado Marathon Man está inspirado en un famosísimo panel de publicidad de la empresa Glico en el barrio Dôtonbori de Osaka. Sobre un fondo en el que están cuatro de los edificios más importantes de la ciudad, aparece un corredor con los brazos extendidos que es idéntico (bueno, salvo la cara de loco) al personaje suicida de la obra de Kishiro (Más información aquí).
Es curioso que haya utilizado este icono de la cultura nipona para representar la locura y la desesperación de Snev…
Conclusión: si lo ves, cómpralo

Está descatalogadísimo, pero seguro que lo podéis encontrar de segunda mano en alguna de la decena de ferias sobre manganime que se celebran anualmente.
Es un manga corto y fácil de leer que condensa en pocas páginas algunas de las mayores virtudes de Kishiro. Si te has quedado con ganas de saber más sobre este extraño deporte es un imprescindible y si no conoces la obra de este genial dibujante es una buena manera de iniciarte.
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