La empresa más antigua del mundo

Acostumbrado a la arquitectura occidental, donde todo se construye con materiales “duros” como piedras o ladrillos, me choca bastante ver un país donde casi todos los edificios históricos están hechos mayoritariamente de madera. La primera vez que vi un castillo japonés pensé “sí, muy bonito, pero como estructura defensiva deja bastante que desear”.
Evidentemente, no se han pasado siglos deforestando sus islas sólo por capricho, sino porque los primeros humanos que llegaron allí, no tuvieron la precaución de comprobar si esos temblores que arrasaban sus ciudades se repetían con mucha o poca frecuencia. Al estar en una zona con tantos seísmos, no les quedó otra que utilizar madera para sus casas y paneles para sus puertas y ventanas.
La madera es un buen material para construir (maleable y duro) pero no está hecha para durar eternamente. De ahí que no resulte extraño que la empresa más antigua del mundo sea japonesa.
Porque el negocio familiar que más años lleva en activo no es otro que Kongôgumi (金剛組), una empresa de construcción de templos fundada en el año 578 por tres miembros de la familia Kongô, originaria de Corea. Su nombre está formado por “oro” (金, “kon”), “robusto” o ”macizo” ( 剛,”go”) y “asociación” o ”construir”( 組,”gumi”). Algo así como construir algo macizo a cambio de oro.
El responsable de su fundación fue el príncipe Shôtoku, que trajo a la familia Konô a Japón para construir el primer templo budista del país: el Shitennô-ji de Osaka. Aún se conserva (tras numerosas construcciones claro) aunque no sé si sigue estando en garantía. Pocos años después, recibieron el encargo de construir el templo Hôryô-ji en Nara, cuya pagoda está considerada como el edificio de madera más antiguo del mundo (700 años).
Como estas estructuras de madera necesitan muchísimo mantenimiento, la familia Kongô pudo sobrevivir hasta nuestros días reconstruyendo y arreglando sus propios templos y los de otros…
Lamentablemente esta increíble historia tiene final, en el 2006 Kongôgumi fue absorbida por Takamatsu Corporation. No me imagino lo que tuvo que sentir su último gerente. Llevar a la ruina una empresa con más 1400 años de historia debe ser muy duro.
Lo cachondo del asunto es la moraleja que podemos extraer: “si quieres que tu empresa perdure haz las cosas bien… pero con fecha de caducidad”. Quizás por eso los productos de Sony duran tan poco y las aplicaciones que desarrollamos en mi empresa tienen tantísimos fallos…

El primer templo construido por Kongôgumi




















Joer… pues sí que tiene que ser triste que una empresa de 1400 años acabe siendo absorbida por una gran corporación. Quizá el gobierno tendría que haber acabado haciendo la empresa pública, como patrimonio estatal que es….
Ya, pero en Japón todo se maneja a través de megacorporaciones, holdings y demás. Y lo de las empresas públicas no sé cómo irá en un país con tantos años de gobierno de derechas…