Nunca anochece en Tokyo
O al menos esa es la sensación que tuve cuando estuve allí. Todo el mundo compara la noche tokyota con lo visto en la película Blade Runner: luces de neón, pantallas gigantes, ríos de gente , etc. Se nota que se inspiraron en Tokyo pero, como siempre, la realidad supera a la ficción.
La cantidad de luminosos es apabullante. Si Gallardón se asusta con los de Madrid que se acerque a Tokyo. En las calles principales no existe prácticamente ningún edificio sin neón. Además están totalmente justificados ya que, debido a la cantidad de comercios y el poco espacio disponible, muchos de ellos no están en los bajos comerciales sino que se han instalado en plantas, por lo que deben llamar la atención.
También impacta la cantidad de pantallas gigantes ¡con volumen! que inundan las plazas principales. El nivel de ruido es impresionante ya que todas compiten por captar la atención.
Finalmente, lo que más me gustó es la cantidad y varidad de gente que pulula por las calles de Tokyo al anochecer. Puedes ver desde los típicos “encorbatados” en busca de marcha, a auténticos ludópatas adictos al pachinko, pasando por las chicas que buscan lo último en moda.
Si tenéis la suerte de ir no dejéis escapar la oportunidad de daros una vuelta de noche por la ciudad.

De compras hasta el final del día

El impresionante Yodobashi Camera de Akihabara

Las tiendas están llenas hasta el último momento

El mítico cruce de Shibuya

Shinjuku, el barrio más canalla

Shinjuku

Ríos de gente por las calles de Shinjuku

Gente por todas partes

Shinjuku. El letrero azul es de un Karaoke de varias plantas

El elegante barrio de Ginza

Zara en pleno centro de Ginza

La Tokyo Tower vista desde el Park Hotel de Tokyo
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Yo nunca he sido muy urbana. Las ciudades grandes y las mareas de gente me agobian. Por eso mismo, cuando planeamos nuestro viaje por Japón, tenía la impresión de que Tokyo no me gustaría mucho… y me equivoqué! La fuimos descubriendo deprisa (el tiempo siempre apremia) pero sorprendiéndonos a cada paso y, sin duda, me hipnotizaron esas noches de luz, color, vida… (de todas formas, de vacaciones todo se vive de forma diferente…)
Mira que las ciudades me cansan y me abruman, pero que pasada de fotos, algún día yo también estaré allí para verlo en directo, lo que no sé cuando será xD
Hombre, Tokyo cansa y abruma, pero como se dice, “sarna con gusto no duele”. Sin duda podría pasarme la vida dando vueltas por Akihabara…