TGS 2009: Algo huele mal en la industria nipona

Terminó el TGS 2009. Han sido varios días repletos de noticias, imágenes, vídeos y presentaciones, vamos, lo normal en un evento de este estilo. Tras la vorágine informativa llega el turno de las reflexiones. ¿Qué tal el TGS?
Pues mal, bastante mal la verdad. No se han podido probar productos tan esperados como Alan Wake, ni se han anunciado videojuegos rompedores. Sí, hemos visto algo más de Wand y PSP Go, pero ambos dejan bastante que desear y no han ayudado precisamente a subir el nivel de la feria. No ha habido nada realmente destacable así que la única conclusión es que algo huele mal en la industria nipona.
Ya lo anunciaba Keiji Inafune de Capcom:
Personalmente, cuando miro a mi alrededor, a los juegos japoneses en el TGS pienso: Tío, Japón está muerto. Estamos acabados. Nuestra industria está acabada.
Y creo que tiene razón. Antaño el TGS era el lugar donde se presentaban algunos de los proyectos nipones más importantes a nivel mundial. Square deslumbraba con su Final Fantasy de turno, Namco volvía a subir el listón de los beat’ em up con nuevas entregas de sus legendarias sagas, se anunciaban productos nuevos, etc. Sin embargo, ahora el TGS no es más que un escaparate que completa lo visto en el E3 y en la Gamescon y eso, sinceramente, no es una buena señal.
Las compañías japonesas eran las más importantes del mundo por lo que, a pesar de que el E3 siempre ha sido la feria por excelencia, siempre veíamos algo novedoso en el TGS. Ahora, que están claramente por debajo de las desarrolladoras occidentales, no son capaces de hacer lo suficientemente interesante un evento de este calibre. Sí, se han visto vídeos del MGS de PSP y del eterno Gran Turismo 5 pero ¿qué más da? El MGS será muy bueno e impresionante para PSP, pero nunca levantará la misma expectación que las entregas de las consolas de sobremesa. Y el nuevo Gran Turismo nos ha dejado a todos muy fríos con unas rutinas de daños realmente patéticas. Y poco más, juegos para DS, más información de los Final Fantasy pero nada especialmente destacable, nada que merezca una atención masiva de los medios.
Es un hecho, la industria nipona está en crisis ya que todavía no le han cogido “el truco” a la nueva generación así que ¿ahora qué? Japón no va a dejar que una industria tan sumamente importante para el país decaiga así que poco a poco se irán haciendo movimientos en una dirección u otra para intentar reflotarla. Konami ha sido de las primeras en buscar soluciones apoyándose en empresas europeas, como Mercury Steam, para intentar “occidentalizar” sus productos haciéndolos más apetecibles para los usuarios. Es una buena medida ya que las desarrolladoras japonesas llevan demasiado tiempo mirándose el ombligo sin corregir sus endémicos errores. Con estas colaboraciones conseguirán mejorar sus procesos de diseño y producción poniéndolos (esperemos) al nivel de los estudios americanos.
Vale, mejorarán en algo pero… ¿es ésta la solución? ¿Tanto les conviene occidentalizarse? Pues depende. Está claro que tienen que empezar a pensar en las ventas fueras de su país pero si se occidentalizan demasiado ¿cómo conseguirán diferenciarse de los productos no japoneses? Hasta ahora han conseguido mantener una cuota de mercado muy alta gracias precisamente a lo diferentes que son sus productos. Basta con echar un vistazo a los JRPG como Persona para darse cuenta de las diferencias. Estas características únicas de los productos nipones eran su mejor argumento de marketing hasta ahora. Con la crisis de creatividad y producción actual se han convertido en un arma de doble filo que deberían pulir, no eliminar.
Fijémonos en Final Fantasy. Desde el grandioso FF VII de PSX fueron los RPG por excelencia. Sus valores de producción eran insuperables así como su jugabilidad. Con la llegada de las nuevas videoconsolas y estudios como Bethesda esta hegemonía se ha tambaleado. Los productos de Square Enix levantan cada vez menos expectación en occidente debido a que, lejos de pulir los defectos, cada vez se han ido acentuando más (diseños excesivamente “emos”, guiones cada vez menos trabajados, sistema de combate poco acorde a los tiempos).
Si se occidentalizan mucho perderán sus señas de identidad y tendrán que luchar directamente con los desarrollos europeos y americanos. ¿Qué opciones tienen de ganarles en su propio terreno? Creo que ninguna. Su mejor arma es hacer productos típicamente japoneses (que tan de moda están) pero sin olvidar, ni los gustos occidentales, ni los niveles de calidad exigibles en estos tiempos. Además, la industria se resentiría mucho si todas las compañías producen únicamente videojuegos “a la occidental” debido a la homogeneidad de temáticas y géneros que se produciría (hoy por hoy FPS postapocalípticos)
Por otro lado necesitan una buena dosis de innovación e ideas frescas. Sólo hay que fijarse en sagas como Tekken para darse cuenta de que llevan demasiado tiempo haciendo una y otra vez el mismo juego. Necesitan más creativos como Fumito Ueda o Goichi Suda y compañías como Platinum Games. La pregunta es ¿Serán capaces de encontrarlos? Por el bien de todos, esperemos que sí…
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Si que ha habido un bajón en las consolas de sobremesa, en las portátiles opino que siguen siendo las que reparten el bacalao, pero estoy absolutamente en contra de que se occidentalizen, eso es lo peor que podrían hacer y seguro que acabaría por matarlas definitivamente.
Como siempre, los buenos juegos acaban triunfando, así que es clave sería volver a hacer los mejores juegos, como hacían antes.
Opino lo mismo, si se pasan de occidentalización están muertas.
Las portátiles van bien, depende como lo mires. DS sigue a su bola con sus cientos de juegos mensuales, pero PSP… lo mejor que tiene son ports de PS2 y eso no es tan buena noticia