Viajar a Japón. Preparativos

Continuamos con esta pequeña guía de viajes donde lo dejamos la última vez. Ya hemos decidido cuándo, cómo y dónde ir, por lo que toca centrarse en detalles más prácticos como la compañía aérea, el alojamiento y el transporte. Aquí conviene tomarse las cosas con calma e invertir el tiempo necesario. En todos ellos está en juego uno de los mayores condicionantes del viaje, el dinero, por lo que no hay que apresurarse. Como os dije, la vida es mucho más barata de lo que creéis (en especial si cogéis un buen cambio Yen – Euro) por lo que la mayoría del dinero se os irá en los trasportes y el alojamiento.
Volando a Japón
Gracias a la proliferación de compañías (tanto low-cost como normales) contamos con varias opciones a la hora de viajar a Japón. Las principales operadoras que vuelan desde Madrid son: KLM, Air France, Swiss, Alitalia y Lufthansa. Lo mejor, como siempre, es realizar varias búsquedas desde portales como Atrápalo.com y skyscanner.es. Os aconsejo adaptar vuestras vacaciones a la disponibilidad de los vuelos, es decir, volad en las fechas más baratas sin que os importe el día y la hora. Si lo hacéis así, podréis conseguir vuelos de ida y vuelta que ronden los 550 € (una ganga comparado con los 1000€ que me costó a mí).
Los dos aeropuertos principales de Tokyo son Narita y Haneda. El primero dista 66 km del centro y está conectado mediante un autobús (3000 ¥ / 1 hora y media) y un tren (sobre los 3500 ¥ / 53 minutos). Ésta es la mejor opción ya que, aunque cueste un poco más, ganáis en comodidad y en tiempo. Haneda está a escasos 10 km por lo que, si tenéis la suerte de volar ahí, llegaréis al hotel con apenas 1000 ¥.
No hay vuelos directos por lo que haréis escala en Holanda o Alemania principalmente. Tened cuidado con esto. Hay vuelos bastante baratos que implican escalas de más de 10 horas lo que es una auténtica locura. Lo normal son 2 horas y media de Madrid al aeropuerto de escala más otras 11 hasta Japón, con una pausa intermedia de algo menos de dos horas. De puerta a puerta serán casi 24 horas así que elegid un buen libro y cargad las pilas de vuestra Nintendo DS.
A pesar de lo caro que me salió el vuelo, la experiencia mereció la pena ya que el trayecto Frankfurt – Tokyo lo hicimos con la compañía japonesa JAL. No es por desmerecer el trabajo de las empresas europeas, pero ni la calidad del servicio ni el trato humano se acercan ni por asomo al que recibimos de la gente de JAL (saludos a la gran Elvira, por cierto). Os lo contaré en la próxima entrada pero a modo de resumen decir que me sentí como un auténtico rey.
Como los billetes son una inversión importante plantearos pagar la posibilidad de hacer cambio de fechas o incluso cancelar el vuelo. Nunca se sabe lo que puede pasar.

Transporte público
Japón cuenta con el sistema ferroviario más avanzado del mundo. Hay trenes por todos los lados por lo que, a buen seguro, cogeréis decenas de ellos, en especial si queréis visitar varias ciudades. Lo mejor es comprar un Japan Rail Pass que os cubra todo el viaje de manera que podáis visitar cualquier sitio sin preocuparos del dinero. Hace tiempo publiqué un artículo donde encontraréis toda la información que os hace falta.
Aparte, dependiendo de por donde os mováis, tendréis que utilizar el metro, autobuses o teleféricos. Salvo que elijáis días críticos para ir de ruta (festivales, hora punta de los fines de semana, períodos de vacaciones, etc.) no creo que tengáis problemas para adquirir los billetes en el momento.
No cogí ningún taxi y por lo que tengo entendido son bastante caros así que, a no ser que no os quede más remedio (2:00 de la mañana, borrachos y rodeados de yakuzas), tratad de evitarlos.
Reconozco que en su día me comporté como un paranoico con el tema del transporte. Estaba obsesionado ante la idea de ser incapaz de hacerme entender con la gente de la taquilla. No os preocupéis, aunque no os podáis comunicar ni en inglés, con un mapa y el lenguaje de signos os apañaréis perfectamente. Eso sí, para evitar sorpresas, mirad antes las rutas y horarios en Hyperdia (que, por cierto, acaba de renovarse).
Money, money, money, money…
Ni en todos los lados podréis pagar con tarjeta ni es conveniente ir sin dinero en metálico por lo que os tocará cambiar moneda. El mercado de divisas es una ciencia que se escapa a mi entendimiento por lo que lo único que os puedo aconsejar es que miréis varios sitios antes de cambiar.
El tipo diario podéis consultarlo en Yahoo! Finanzas. Lo normal (a día de hoy) es que por 1 € os den alrededor de 133 ¥ pero, tal y como va el mundo, os puede pasar como a mí, que en pleno viaje casi se llegó a los 105 ¥ por € (la ruina si pagas con tarjeta vamos). No suelen cobrarse comisiones pero a cambio los precios están manipulados. Por ejemplo, a cambio de 1 € os darán alrededor de 125 ¥, mientras que a la inversa os cobrarán141 ¥ por cada €.
En la T4 de Bajaras hay dos oficinas de cambio. Una de ellas tiene buena tarifa para comprar ¥ y la otra es más ventajosa para venderlos. También podéis hacer el cambio en Narita que por lo general ofrece mejores tarifas. En su página web podréis consultar tanto las oficinas disponibles como el tipo de cambio aplicado.
Por mucho que fluctúe el cambio (salvo catástrofe mundial) tampoco ganaréis o perderéis mucho. En cuanto veáis una tarifa que os convenza cambiad el dinero. Los grandes pagos, por lo general, los haréis con tarjeta desde España (hoteles y vuelos principalmente) donde os afectará el cambio diario por lo que no merece la pena obsesionarse con el tema (yo casi me vuelvo loco).
Eligiendo la base de operaciones
Sin duda aquí es donde perderéis más tiempo. En Japón existen millones de sitios donde alojarse. La elección de uno u otro depende del destino, presupuesto y preferencias personales. Existen muy buenos buscadores como asiarooms.com o rakuten donde podréis buscar por varios parámetros. Recordad que los japoneses son famosos por sus buenos modales y limpieza. Esto lo aplican a todos los aspectos de su vida por lo que, salvo que tengáis muy mala suerte, dormiréis en un sitio impoluto donde el personal os trata de forma exquisita.

Procurad coger sitios bien comunicados. Las ciudades suelen ser inmensas por lo que es conveniente poder llegar a un nudo de comunicaciones en pocos minutos, sino os pasaréis el día dando vueltas.
No dormí en albergues por lo que no puedo valorar. En Europa son como una ruleta rusa pero seguro que en Japón respetan las normas mínimas de higiene. Por lo general la gente es mucho más considerada con los demás así que tampoco tendréis problemas en ese aspecto.
Aparte de hoteles, hostales y albergues podréis dormir en hoteles tradicionales llamados ryokan. Suelen ser más caros que los “normales” pero os recomiendo que paséis al menos una noche en uno de ellos. La experiencia de dormir en un futón sobre un suelo de tatami rodeado de paneles japoneses es impagable. Obviamente los hay desde muy baratos hasta inalcanzables para cualquiera que no sea traficante de algo ilegal. Os aconsejo ahorrar un poco para alojaros en uno tirando a carillo.
El precio suele incluir un desayuno tradicional que, por lo general, es un auténtico espectáculo (como toda la alta cocina japonesa). Quizás no os guste demasiado pero al menos lo pasaréis bien intentando averiguar qué os echáis a la boca. Ya os contaré más adelante mi experiencia…
Próximamente en La Comunidad…
Y bueno, hasta aquí los preparativos. El próximo día empezaremos con lo bueno: la crónica auténtica y sin censura de un orgulloso friki y su, en proceso de frikización, pareja en Japón.
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Buff… tiene que ser super guay viajar a japón. Pero esetar tres semanas comoestuviste tú, tiene que ser un desembolso de dinero más que consideerable… quizá cuando empiece a cobrar más, mi sueldo es irrisorio, aún para ser de media jornada, iré. También me encantaría visitar China, la India, Tailandia, y todos esos países asiáticos que suenan tan exóticos.
Sí, yo también tengo muchas ganas de ir a China, India y demás. En especial Vietnam, que hace poco fue un amiguete y me ha dicho que es impresionante.
Hombre, es una pasta, pero menos de lo que parece. Realmente los gastos gordos son el vuelo (impepinable), el trasnporte (puedes limitar las visitas para gastar menos) y el alojamiento (que hay miles de opciones). Depende del plan los gastos se te pueden disparar claro, pero si te lo curras puedes hacerte un viaje impresionante por un precio medianamente razonable.
Conclusión con dinero, ganas de explorar y tiempo… menudo viaje me haría al imperio del sol neciente =P
Cierto. Lo malo es lo primero, o atracamos un banco o rezamos a que nos toque la lotería…